domingo, 7 de abril de 2019

HAY TANTAS PUERTAS QUE ABRIR!




 HAY TANTAS PUERTAS QUE ABRIR!


©Giuseppe Isgró C.
Barcelona: 31-10-1971
Revisado: 07-04-2019



Cuando expandir
el pensamiento puedo,
de sentimiento el ser se colma
y fortificado el Espíritu se manifiesta.

Pensamientos con sed de infinito,
sentimientos de amor, o ley cósmica,
sabiduría de los valores universales,
o atributos divinos en la conciencia expresados.
Es el anhelo de la Divinidad que fluye en toda expresión de vida.

Si hay amor, también la justicia le acompaña.
El ser justo es fuerte, sereno, porque nada le turba.
Es prudente, nada sin méritos anhela.
Es templado; entre el expandir de las fuerzas y contraerlas,
mantiene el equilibrio de la vida eterna, y continuada en infinitas moradas.

La belleza refleja la luz interior que ilumina todo cuanto al ser rodea,
la alegría expresa los estados de conciencia en las infinitas estaciones.
Fluye la armonía, y el orden justo y perfecto se alcanza
en las nobles sendas de la vida, donde la felicidad se manifiesta, constante.

Hay que abrir tantas puertas… equivalentes a estados de conciencia,
Todas están en el interior, pero, la cerradura no está pasada,
pero el conductor inexperto aún lo ignora.
Hay que abrir los ojos del Espíritu a la clara luz, en la conexión divina,
para que sus rayos fluyan, el mirar y los pasos guíen,
adquiriendo la experiencia que acceder permite al Salario Cósmico.

Así el Espíritu, satisfecho, en incontables etapas de la vida logra sentirse,
de una a otra estación de los infinitos grados de progreso,
sin jamás lograr agotarlos, porque siempre hay un más allá.
Afortunadamente, el camino es circular y ascendente,
como la espiral que a partir del punto inicial se expande al infinito.

En la vida todo es más sencillo de lo que se cree,
es un repetirse, constante de las mismas cosas:
la primavera, el verano, el otoño y el invierno,
y luego, una constante vuelta a empezar.
Pero, en cada nueva estación, todo parece lo mismo,
pero, aun siéndolo, está magnificado con nacientes propósitos,
más elevados anhelos que expresen estados de conciencia
en las estaciones de turno, que son otros grados de progreso.

En cada ciclo el Espíritu experimenta el mismo asombro:
Hay tantas puertas que abrir!
Cada sentimiento es una ventana abierta al universo
que contemplar permite la senda infinita del progreso,
y percibir el potencial de la estación de turno en que ahora se encuentra
antes de pasar a la siguiente, centrando la atención en el aquí y ahora,
que es lo que cuenta, y nuestro preciado tesoro: Salario Cósmico.

El secreto eterno: abrir la puerta enfrente, la correcta, 
y atravesarla con confianza, seguro de sí mismo.
Adentro está la sabiduría y la fuerza también.
Falta la experiencia, qué espera, pues, para conquistarla,
por grado, a cada instante,
en los estados de conciencia y en las infinitas estaciones?
El salario cósmico te espera!










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