miércoles, 7 de octubre de 2015

POEMA QUE LA VIDA ESCRIBE



POEMA QUE LA VIDA ESCRIBE

©Giuseppe Isgró C.

-1969-




Por qué la duda que la voluntad inhibe?
Por qué el ansia que la tranquilidad altera?
El Espíritu humano es tan inquieto,
que la duda aferra, el ansia ama.

Es sin razón que todo se transforma?
O todo depende de un destino forjado?
El ser humano, su voluntad, su vida,
todo al servicio de eternas leyes:

Transmutan su ser,
acrisolan al Espíritu,
que la balanza equilibra
cuando llegan los tiempos.

Una visión real,
que los ideales orienta;
un sentimiento sincero
que del amor nace.

Un suspiro latente,
que la calma perturba.
Un reposo ausente
que el dolor imparte.

Poema de la vida,
la vida que poema escribe
con tinta de la existencia,
con visión de la experiencia.

La sapiencia no es vana,
hilvana el acontecer el día,
que al nacer vislumbra
la paz y el amor en fuego.

Sigue la vida el libre curso,
obstáculos superados;
la meta es alcanzable,
el éxito ha de llegar.

Donde los mundos infinitos,
centro de labores múltiples,
los sabios se perfeccionan,
los seres se enriquecen.

Todo el ser realiza
en la densa nube del pensamiento,
las sombras se disipan
al nacer el nuevo día.

El sol alumbra a todos,
cual padre común, bondadoso;
los sentimientos elevados,
depuran la conciencia.

Constancia, fuente del éxito,
potencia las fuerzas reales,
las acciones controladas
persisten hasta la cúspide.

Emanar a la conciencia individual
del Ser Universal se ha,
en la Eterna vida.
Hacía el se emprende el retorno
con la experiencia vivida.

El sabio doctor que su arte ejerce, 
la salud integral ha de equilibrar,
en cuerpo, alma y Espíritu;
hoy, y siempre, satisfecho sonreirá.              




sábado, 3 de octubre de 2015

TÚ, QUE PREPARAS EL CAMINO


TÚ, QUE PREPARAS EL CAMINO

©Giuseppe Isgró C.

 Escrito de juventud: 1970.



¡Oh, tú que avanzas con paso firme! Tu semblante irradia aura azulacea. La serenidad tus ojos trasportan de valles lejanos. Las centellas por ellos despedidas saturan campos adversos y establecen la armonía.

¡Oh, tú que eres maestro, de la vida maestro, de la Creación sabio, en el amor fuerte, tu palabra es oída con admiración. Tus sentencias  son cumplidas con respeto! Tu visión clara y aguda permite que vislumbres la realidad. Tú preparas el camino. Aquel que viene exige las cuentas. El examen pendiente hay que rendir. Tú preparas las mentes, da el aviso oportuno. Hay ciegos, hay sordos; serán desterrados a moradas acordes a sus estados de conciencias, para hacer conciencia. Es la acción instantánea de la Ley de afinidad que ubica, y reúbica, a cada quien, por el saldo de su suma existencial. Los trabajadores asiduos disfrutarán la cosecha del viñedo. Aquel vino como ladrón de sorpresa. Pronto vendrá para lo decisivo: -“Quedar”, o “marchar”. Es importante trabajar: estudiando para la evolución del séptimo día: La era de la luz de la conciencia.

Tú que preparas el camino, uno del grupo y estás acompañado, has vuelto en la transición. Eres la trompeta que anuncia al que es “el primero” y llaman “gobernador”. La familia del planeta tierra está bajo su guía. Ésta entra en la solidaridad universal. La era de luz de la conciencia ha nacido. La luz del nuevo día de progreso alumbra al hombre consciente de su Espíritu, alma y cuerpo y de los atributos divinos, o valores universales, que les son inherentes.

Consciente avanza la gente. Presiente en su conciencia algo por acontecer. La actividad acrecienta el ritmo para alcanzar los objetivos en el tiempo prefijado. Unos prevarican, temporalmente, y descienden los peldaños de la involución y concupiscencias. Otros, más conscientes cumplen lo prometido en su plan de vida, previo a la última reencarnación. Superan los abismos pasionales. La faz de sus materias se depura y es iluminada por la luz de la evolución: estados de conciencia, conocimiento y experiencia. Lo demás ya es poseído en estado de potencialidad infinita; precisamente, lo único que falta es la experiencia para expresar el conocimiento innato y el poder potencialmente infinito por medio de las necesidades, anhelos y propósitos de vida, en el eterno presente. El amor sella la transición para dar cabida al nuevo día de luz, sabiduría y poder creador en conexión con la Divinidad.

Tú que conoces la situación, no dejas a tus hermanos menores a sus débiles fuerzas. Tú les ofreces la potencia de tu luz y sabiduría a aquellos que quieren cumplir su misión cósmica. Quienes aceptan cumplir su misión de vida, que traen a cada ciclo de vida, alcanzan la meta, y triunfan. Aquellos que la luz, de momento, resistir no pueden, y, temporalmente, emanciparse dejan, experimentarán los efectos de su rebeldía, y aprenderán por el camino del dolor.  Pero, un día han de llamar, solicitando cooperación y ayuda, luz y guía, asistencia y protección: tú le tiendes las manos. ¡Ese será un gran día!

La humanidad del momento actúa para superar su poco fácil prueba. Tú estás aquí para ayudarle. Tú limpiarás el camino, señalando la ruta a seguir. Pero el camino deben recorrerlo cada uno de los seres a quienes corresponda hacerlo. Pero, la Rueda de la Vida, la Divinidad, está presente para asistir a cada quien, en el eterno retorno del ser individual al Ser Universal.

El trabajo es arduo, de largo aliento, y plazo; pero, amparado por tu potencia y la de tus afines, será posible la realización de tus ideales y cometido, para cuando llegue aquel que llaman “gobernador”, al que se ha de rendir examen. El examen para aprovechar la oportunidad para entrar en el nuevo día.

Hacia el año 30.000 de nuestra era, habremos llegado a un nivel de depuración, orden y armonía adecuado para que, a partir de ese momento, desarrollar la auténtica obra que le está asignada al planeta tierra, Muchas veces, habrá que ir y venir para optimizar los resultados. Tu presencia, siempre estará allí, como guía certero, enseñando a las nuevas generaciones, que deben conectar con la Divinidad, para expresar la sabiduría de los valores universales y la potencia creadora del Espíritu, en los cuatro reinos naturales.  Es preciso centrar la atención en la Divinidad que acompaña a cada ser. Tu misión es esa: enseñar a cada quien, la conexión en la Divinidad. Lo demás, viene por añadidura. Palabras de sabiduría le dijo el Espíritu de Gabriel a Mahoma: No hay más Dios que Dios. Cada quien es un mensajero en su respectivo nivel.


Adelante.




PD.: Escrito en 1970: TÚ, QUE PREPARAS EL CAMINO, forma parte del libro inédito: El Retorno a la Natura. Revisado en fecha 03 de octubre de 2015. Releer lo que se ha escrito en tan lejano tiempo, es una forma de reencuentro consigo mismo. Se observa que en todo tiempo ha latido la misma inquietud en la conciencia.