POEMA A LA COMPRENSIÓN
©Giuseppe
Isgró
1970
1970
Plácido resplandor de amor que recuerdos viejos
evocas,
que las ásperas manifestaciones incógnitas limas.
Cuando desbordado el instinto su error labra,
el humano ser de la pasión esclavo yace.
¿A dónde ha de llegar el hombre
si las pobrezas
humanas
el sentimiento corrompen
y la inspiración inhiben?
¿Qué ha de sufrir ese creador grande,
que se llama hombre,
en
el desacierto de la existencia,
si
para dejar de amar razón no tiene,
y
busca comprensión?
¡Oh, sublime luz
que comprensión te llaman,
que el ánimo fortifica,
que en el progresado espíritu tu morada yaces,
que de los divinos designios
rumbos latentes marcas
que al ser humano orientan!
¿Qué oprimida mente por lastimeros obstáculos
no lucha por zafarse
de garras de nefastos fluidos
y alcanzarte?
¡Oh, comprensión sabia,
del hombre guía,
en las loables hazañas
tu inspiración resplandece!
¡Oh, tú, ser excelso que comprensión profesas,
que tu fuerza tolerante impartes,
que la agónica figura del odio borras
y las barreras destierras;
que la comprensión hermanas con el amor,
a tu paso las tinieblas se disipan!
¡Tú, que de sentimientos hoy lloras
porque incomprensión a tu paso encuentras,
con el renacer
y vuelta a renacer, mañana,
llorarás de nuevo, sí,
pero de felicidad,
ya que tu Espíritu bañado en regocijo de gozo inmenso,
emanará efluvios sutiles,
mientras que a tu “yo” recreas
en lago de comprensión,
que en amor,
en la tierra de los humanos seres
ha de reinar!
