POEMA A LO QUE EXISTIR NO
PUEDE
-1970-
-1970-
©Giuseppe Isgró C.
“Hermanos míos, el Cielo es una designación vaga de la habitación de
Dios. El infierno no existe. La muerte es el término de una etapa del Espíritu;
las existencias sucesivas operan paulatinamente la purificación en la
naturaleza de los Espíritus, a los que la Justicia de Dios da, a todos por
igual, una manifestación confusa de la verdad, la cual paso a paso se
perfecciona a medida que ellos caminan en la presencia del porvenir, por el
abandono de los instintos materiales y por la pureza de los deseos”-.
Vida de Jesús dictada por él mismo
¡Oh, tú, que
existir no puedes,
agobias al ser
humano
en la ignorante
materia!
¿Dónde la vida
tendría sentido
si tú existencia
real tuvieras?
¡Tú, que
alimentada yaces
en errónea
concepción!
¡Para el hombre
racional ya no existes,
pronto nadie ha
de temer
frente a la
máscara de tu existencia!
¿Acaso no ha
observado el hombre
que en la natura
nada muere,
que todo se
transforma?
¿Habría de ser el
eje del progreso
quien en momentos
dados
debiera perecer?
¡Renacer,
reencarnar, son frases ya comunes,
por las ciencias
psíquicas divulgadas!
¡En el hombre, el
velo misterioso
que de la muerte
su realidad cubría,
ha sido ya
rasgado!
A ti que existir
no puedes,
evoqué mi canto,
y cual poema
sublime.
hizo la
inspiración.
Los humanos
horizontes han sido esclarecidos,
ya todos mirarte
tranquilos pueden
y al unísono
cantar aquello que dice así:
¡Muerte, figura
equívoca del fin
que no existe,
ya reposar
tranquila puedes,
pues, tú sí ya
has muerto,
pero, ¿qué digo?
si aún tú no has
nacido,
si nacido
hubieras, morir no podrías!
¡Sucede,
que en oscuras
eras que ya no vuelven,
hasta el presente
que tiende
a no seguir
opaco,
aparente vida
creyeron haberte dado,
pero ese error
en la luz de los
hombres
ha sido ya
borrado!