lunes, 16 de febrero de 2015

REALIZAR LOS ACTOS…..


REALIZAR LOS ACTOS…..

©Giuseppe Isgró C.

Del Libro: El retorno a la natura

-1970-
Revisada: 16-02-2015



Realizar los actos que la conciencia dicta,
del Espíritu canalizan su visión y fuerza creadora,
transmutan al ser en su condición humana
en el eterno retorno hacia el Ser Universal.
Sus valores, al crisol de la existencia intensifican
y en cada una la realización de un ideal se cumple.

El humano ser establece con su Creador contacto,
y con la conexión, vibra la intensidad del sentir real.
Se cumple la sabia misión que engendra la vida,
Concíbese la vida y de ésta, expresión más elevada
se imprime en la faz de la madre naturaleza.

En la naturaleza el ser adquiere conocimientos,
estados de conciencia más elevados, y su faz cambia.
Su aura más luminosa y bella irradia,
su Espíritu ilumina nuevos horizontes,
caminos de mayor progreso
que su evolución permiten.
La conciencia de sus valores se acrecienta
y la inspiración de su sabiduría le guía.

Nueva vida vibra, a cada instante, en la eternidad,
nueva meta se antepone y alcanza cada Espíritu,
en los cuatro reinos naturales;
y de cada éxito alcanzado escala hace
en la eterna polarización.

Realizar los actos…….
en el eterno camino de regreso al Ser Universal,
en la expansión sin límites de la Creación
según los planes del Gran Arquitecto
para cada ser.

Percibir esos planes,
comprender la misión implícita,
asumir los objetivos inherentes,
realizar las obras implícitas,
obtener el Salario Cósmico,
merecer las nuevas responsabilidades,
realizar los actos…… una y otra vez
en la espiral evolutiva de la conciencia.

La clave reside en la gran conexión cósmica
con el Ser Universal
y en escuchar sus dictados
en la propia conciencia,
réplica exacta de la de Él.

Percibo que Él es yo; que yo soy Él.
En realidad, quien realiza los actos, es Él,
a través de mí como instrumento de su voluntad.
Pero, también lo hace a través de ti,
y de cada ser, en los cuatro reinos naturales.

Como cambia la perspectiva,
cuando esto se comprende!!!

Adelante!!!




domingo, 11 de mayo de 2014

HAY UN SER, PRECIADO SER



HAY UN SER, PRECIADO SER

©Giuseppe Isgró C.
10-05-1970





Hay un ser
cuya presencia
de la naturaleza su condición engrandece.
Sin él, del humano ser,
su especie perpetuarse no podría.
Su grandeza eternizar permite
de la evolución del hombre
su continuidad.

Hay un ser
cuya belleza enaltece
del hombre su existencia.
Su visión en destellos de luz
y elevada conciencia
orienta el destino humano.
En su hermosura el hombre inspirase
y del amor nace ideal sublime
cumpliéndose de la Creación
su Ley.

Hay un ser
por siglos subestimado,
algunas veces esclavizado,
sin embargo ahora emancipado,
en su grandeza,
sabia lección al hombre enseña.

Hay un ser
cuyo derecho, sólo en su ignorancia,
el hombre negar puede.
Cuando ese ser se eleva
en amor,
bondad,
intuición,
dulzura que solivianta en sus penas al hombre,
que constitúyele en guía de la humanidad,
resplandece su condición sublime.

Hoy, el hombre,
cuya existencia
de la evolución su luz palpa,
rinde homenaje a ese ser
reconociendo su misión sublime.

Mujer, preciado ser,
a la Creación tú representas.
Concibes la vida,
y la eterna y continuada vida permites.
¡A ti que has embellecido a la Creación
con la proliferación humana,
a ti, hoy, todos, te rinden homenaje!

Madre, preciado ser:
¡Bendita seas
todos los días de la vida!



Poesía recitada en “Atardecer Poético”, por Radio Puerto La Cruz, Venezuela, el Domingo 10 de mayo de 1970, por el insigne poeta-locutor José Antonio “Totoño” Lara, programa radial que marcó una “Época de Oro” en la difusión del arte sublime que se ejerce bajo el influjo y la inspiración de las Musas.

sábado, 10 de mayo de 2014

POESÍA A LA MADRE






POESÍA A LA MADRE

Giuseppe Isgró C.
-1966-





Hermosa con tu dulzura,
más grande aún con tu amor,
inspira consuelo con tu fe,
Y haces llorar con tu bondad.

Madre:...
Eres tú el ser
para quien Dios me dio las fuerzas,
entendimiento y conciencia,
para adorarte con fervor y devoción,
como a otro ser, jamás podré!

Eres tú, madre,
guía de mis pasos,
senda de mi vida,
luz con tu amor, que en mi vida brillas,
cual faro en puerto fijo
que alumbra al náufrago.

Eres tú, madre,
el hilo en que mi vida pende,
que a mi existencia alegras
aun cuando tú sufres.

Una sonrisa tuya
siempre me consuela
cuando acudo a ti.

Madre, eres tú el ser
en quien la naturaleza imprime
sus huellas de amor profundo;
que nos da la vida
aun a costa de la tuya,
revelándose con ello
la grandeza de tu ser.

Madre, benditas seas!
Madre, tu bendición!



Poesía recitada en el programa “Atardecer Poético”, por el excelente locutor-poeta Jesús Antonio “Totoño” Lara, en mayo de 1969, por Radio Puerto La Cruz.

sábado, 8 de junio de 2013

POEMA A LO QUE EXISTIR NO PUEDE




POEMA A LO QUE EXISTIR NO PUEDE
-1970-

©Giuseppe Isgró C.


“Hermanos míos, el Cielo es una designación vaga de la habitación de Dios. El infierno no existe. La muerte es el término de una etapa del Espíritu; las existencias sucesivas operan paulatinamente la purificación en la naturaleza de los Espíritus, a los que la Justicia de Dios da, a todos por igual, una manifestación confusa de la verdad, la cual paso a paso se perfecciona a medida que ellos caminan en la presencia del porvenir, por el abandono de los instintos materiales y por la pureza de los deseos”-.
Vida de Jesús dictada por él mismo



¡Oh, tú, que existir no puedes,
agobias al ser humano
en la ignorante materia!
¿Dónde la vida tendría sentido
si tú existencia real tuvieras?

¡Tú, que alimentada yaces
en errónea concepción!
¡Para el hombre racional ya no existes,
pronto nadie ha de temer
frente a la máscara de tu existencia!

¿Acaso no ha observado el hombre
que en la natura nada muere,
que todo se transforma?
¿Habría de ser el eje del progreso
quien en momentos dados
debiera perecer?

¡Renacer, reencarnar, son frases ya comunes,
por las ciencias psíquicas divulgadas!
¡En el hombre, el velo misterioso
que de la muerte su realidad cubría,
ha sido ya rasgado!

A ti que existir no puedes,
evoqué mi canto,
y cual poema sublime.
hizo la inspiración.

Los humanos horizontes han sido esclarecidos,
ya todos mirarte tranquilos pueden
y al unísono cantar aquello que dice así:
¡Muerte, figura equívoca del fin
que no existe,
ya reposar tranquila puedes,
pues, tú sí ya has muerto,
pero, ¿qué digo?
si aún tú no has nacido,
si nacido hubieras, morir no podrías!

¡Sucede,
que en oscuras eras que ya no vuelven,
hasta el presente que tiende
a no seguir opaco,
aparente vida creyeron haberte dado,
pero ese error
en la luz de los hombres
ha sido ya borrado!


miércoles, 29 de mayo de 2013

AVANZAR


AVANZAR
-1969-

©Giuseppe Isgró C.


-“Soporta tu Karma, cualquiera que sea, con ánimo alegre,
considerando como un honor el sufrimiento que te sobrevenga,
porque ello demostrará que los regentes del Karma te juzgan digno
de ayuda. Por duro que sea, agradece que no haya sido peor.-
J. Krisnamurti



La vida con su rumbo
por el hombre apenas esbozado,
fijo tiene de cada quien el destino;
cada ser, comprensión, qué más quisiera?
Pero en su luz, abrigarse debe.

En su fijo horizonte el ser tiembla,
cuando la realidad su espíritu percibe,
del tiempo perdido que ya no vuelve
y de lo que falta todavía por andar.

Avanza, vislumbrando su objetivo, 
ya pronto su meta alcanzará;
por un momento descansar, quizá, podrá
pero el tiempo perdido ya no volverá.

Al fin, hombre, cuando perdido ya te ves
de tu ser la luz se deja ver,
en el libro de la vida podrás leer
y llorarás, de emoción, cuando no puedas más.

¡Hombre!
El destino en tus manos tienes,
la voz de la conciencia se deja oír
dando ánimos en la contienda
orienta, replica y dice:
respira, avanza....que sí puedes.

Una nueva etapa empieza,
en cada dorado amanecer,
después de la gran prueba.
Es otro ciclo superado,
en el eterno retorno del ser,
hacia el Creador Universal.


domingo, 26 de mayo de 2013

REALIDAD


REALIDAD

30-03-1969

©Giuseppe Isgró C.




Hermosa realidad que de la vida
vislumbra la percepción del ideal
que elevados anhelos colma
en eterno venir y siempre ir.

Y cual átomo de energía
que en desdoblar constante
del Universo sus espacios llena.
Del hombre la conciencia
del momento ideal concibe
que ilumina del vivir la senda.

Realidad eterna e inmutable
del hombre es el espíritu,
quien en periódicos ciclos,
nuevas formas adquiere
y en ellas ideal le mueve,
y de sí energía genera;
de la conciencia brotar hace una luz
y del entendimiento comprensión manifestar.
Del destino dominar sus leyes es justa fuerza
cuando gobierna del ser la evolución.

Realidad que en el ser manifiesta,
revela de la existencia rasgos definidos.
Del hombre sentir vibraciones significa
que ofuscado tras huella inexistente
despierta de largo sueño y de letargo,
y orienta a nueva fuente sus pasos de peregrino
donde de la realidad ideal manifiesto
ofrece de puente salvador paso seguro
hacia nuevos campos de evolución constante.

¡Realidad!...
¡El ser te saluda!,
de evolución conciencia plena le iluminas;
ayer cual niño travieso tu existencia negó
e impidió tu luz radiar,
hoy cual sabio idealista afanado lucha
para extender de esencia rayos de tu luz.

¡Realidad, yo te saludo!

Recitada en “Atardecer Poético”, por Radio Puerto La Cruz, el Domingo 30-03-1969.


viernes, 24 de mayo de 2013

EVOLUCIÓN



EVOLUCIÓN
-30 de octubre de 1969-

©Giuseppe Isgró C.


Sumido en la percepción de un ideal
el ser avanza en su destino;
con su fuerza doblega
las trabas que a su paso se interponen,
dándole a todo lo que existe
la expresión que en su mente visualizada
refleja la condición de su existencia.

Es el hombre un ser
de naturaleza en constante transformar;
en su condición de rudimentaria vida
aparente valor no tiene,
pero tampoco diamante alguno
refleja valor en estado bruto,
pero al pulimentar su concha
exterioriza valor inmenso
que a todos cautiva.

En idénticas condiciones
el ser en su evolución
pulimenta las capas que su luz opaca,
trasluciendo la grandeza
de la ya alcanzada evolución.

En continuas y activas acciones
el ser evoluciona,
y de saber nuevos horizontes alcanza,
que esa visión les dan del más allá.

Es ley, pues, y en la esencia de la vida
el ser se renueva;
la naturaleza cual madre bondadosa
en su seno le acoge y alimenta,
y en ella desarrolla
condición de creador de formas.

Concibe los ideales  que realizarlos
constitúyesele en fin de la existencia
y en ésta visualiza los matices
que harán más expresiva
su obra de evolución.

Publicado en el Diario La Prensa, el 30 de octubre de 1969. Puerto La Cruz, Venezuela.



EL IDEAL EN LA PROPIA EVOLUCIÓN

©Giuseppe Isgró C.

…El hombre sin un ideal,
es como la tierra sin sol,
como la flor sin fruto,….
de su letargo precisa despertar,
para, plenamente, vivir -.


La humanidad, hoy como nunca, vive momentos de incertidumbre, de miras equívocas hacia un futuro que precisa exactas definiciones, para imprimirle un sentido cierto al destino humano.
Los pseudo líderes, en su ambición, arrastran tras de sí a los que viviendo aprisa, por las condiciones del medio de vida presente, no se percatan de que viven y de que son envueltos por los ríos turbulentos de las bajas pasiones y negativismos psicológicos, pasándoles desapercibida la existencia del disfrute de un bienestar equilibrado y de una propia evolución controlada. Para esto, como condición fundamental exigida por la naturaleza humana, se requiere la libre manifestación de la conciencia interna del hombre y la formación de un ideal, un ideal común de Amor, trabajo y estudios en las múltiples ramificaciones de la naturaleza y sus manifestaciones en la vida.
Vivir para un ideal es percatarse de las realidades existenciales y constituirse en el guía y paladín de la propia razón y conciencia. En tal virtud, si se alcanza una conciencia plena para la formación de un ideal definido, las fuerzas naturales que gobiernan al ser vendrán en su ayuda creando la condición favorable al fin propuesto.
-“La humanidad, -dice José Ingenieros- necesita fe, pero una fe puesta en el futuro, que no le sirva de consuelo sino de esperanza, que le impulse a luchar activamente contra las causas del mal, que sea fuerza renovadora y no regresiva pasividad”. La fe, para el ser progresista, e idealista, debe significar el conocimiento de las propias fuerzas y facultades, y a la vez, la confianza en el éxito del ideal concebido. A esto, nos completa Joaquín Trincado: -“Sólo las obras hacen fe”; por lo cual se hace obvia la necesidad de ser activos y llevar todo a la práctica y a la experimentación para obtener la convicción de lo que se postula. Resumiendo lo anterior, diremos: Sólo la convicción de un ideal permitirá a un individuo desarrollar actividades que aporten valores en pro de la propia evolución y de la colectividad en que vive.
Sólo de esta manera podrá justificarse delante de la existencia que de él espera el equilibrio de la evolución.
Todo individuo vive de acuerdo a ideas concebidas; en sus actos antepone justificaciones de índole diversas, lo cual demuestra que vive sujeto a creencias que determinan el cauce de su existencia. Las funciones desempeñadas los son por impulsos espontáneos de fuerzas manifiestas de “algo” interno del individuo, a cuya fuente se le denomina conciencia. Si estas fuerzas internas son dirigidas, el ser se torna en auto-dirigente del destino de su existencia. A estas alturas caben las preguntas: 1) Es abstracto e indefinido el destino de cada ser? 2) ¿Es posible gobernarlo? A lo cual podemos contestar que, el destino de todo ser presenta una fase indefinida pero no abstracta, por cuanto se manifiesta gradualmente en el transcurso de la existencia, e inclusive, por una guía interna que refleja las propias tendencias y facultades, se puede determinar el curso a seguir en la vida, por lo cual asentamos: Sí es posible dirigir el gobierno del propio destino. ¿Cómo? Encauzando las propias fuerzas a una meta prefijada por medio de la potencia del ideal manifiesto en la conciencia –intuitiva- de todo individuo.
El ideal máximo que el ser puede forjarse en la vida, es el conocimiento de la misma y de las leyes que les rigen. Quilón, el Lacedemonio, en la antigua Grecia, lo reveló cuando dije: -“Hombre, conócete a ti mismo, que el estudio propio del hombre no es conocer a Dios, sino conocerse a sí mismo”-. Denota, indudablemente, sabiduría inmensa este eterno pensamiento de Quilón. Pero, a pesar de haber pasado tantos siglos desde que él lo inscribiera en el portal del Templo de Apolo, en Delfos, -¿cuántos se conocen a sí mismos? -¿Cuántos pueden regular sus propias vidas? Solamente aquellos que se han forjado el ideal de la propia evolución.
En el Universo, toda partícula de materia, molécula, átomo, electrón, etc., actúa en el centro y punto de equilibrio que lo determinan las propias fuerzas (vibraciones emitidas por el espíritu elemental de cada elemento o sustancia) y, en ese centro, está en continúo movimiento, por cuanto todo cuanto existe, es debido a un desplazamiento continuo de vibraciones, en cuyo centro se activan en evolución perenne. De ahí la armonía en las funciones de la naturaleza. De igual manera, el ser humano, Microcosmos o Universo en miniatura, tiene su propio centro y funciones específicas a las fuerzas y facultades correspondientes al estado alcanzado en su escala evolutiva. Este mecanismo es regido por la ley de Afinidad con la cooperación de las leyes de justicia, igualdad y compensación, que ubica y reubica a cada ser de acuerdo a la propia suma existencial, progreso evolutivo y estado de conciencia alcanzados en un momento dado. Este proceso se encuentra en constante transformación de acuerdo a cada pensamiento sostenido en la pantalla mental y a la respectiva acción ejecutada.
El conocimiento de las propias facultades involucra dominio de sí mismo y perfeccionamiento continuo del ideal concebido. José Ingenieros, nos vuelve a ocupar, cuando dice: -“En todo lo que existe actúan las fuerzas de perfección. Amar la perfección implica vivir en un plano superior a la realidad inmediata”
En efecto, el ideal de perfección determina la inexistencia de estancamiento y la generación de las fuerzas morales, impulsando a la vez la evolución humana a un plano superior, cuya esencia constituye la razón por la cual existimos.
Se admira a los grandes hombres –y a las grandes mujeres- que en la historia de la humanidad han dejado páginas de heroísmo y valor, por cuyo continuo sacrificio ha sido posible el progreso de los pueblos; sus luchas ante los intereses creados les ha valido, muchas veces, pagar un costo muy elevado en su integridad física, empero, ningún temor fue suficiente para frenar la fuerza de sus ideales renovadores y en todas las épocas en que han vivido han dejado establecido siempre un nuevo avance en la escala evolutiva humana.
La culminación de los grandes ideales, concebidos y llevados a la cumbre del éxito por hombres y mujeres insignes, ha sido siempre el estímulo orientador en el logro de los propios ideales.
 El ser humano, con sus fuerzas creativas, transforma todo cuanto existe. Visualiza y materializa los matices que harán más expresiva su obra en belleza y sublimidad.
Cada vez que crea nuevas formas en la naturaleza, es porque ya alcanzó antes ese estado de realización.
El progreso conquistado se reconoce por la magnitud de las obras realizadas; las cuales desarrolla por su misión implícita de evolución,  de cuya semilla germinante dotó el Creador en el principio inmemorable.
La escala evolutiva en la naturaleza toda la observamos. En ella, el ser humano asciende la propia, cuyas etapas supera sólo por la fuerza generadora de los distintos ideales que en forma periódica se manifiestan en la conciencia como deseos e inquietudes cuyos impulsos le llevan a la realización del ideal en la propia evolución.